La imagen no podía ser más abominable, competía con el disgusto que producía el discurso infame, autoritario y prepotente del alcalde del municipio Sucre, en el estado Yaracuy, Luis Adrián Duque. El flamante regidor municipal, cuya acción hizo explotar a las redes sociales, marcó las casas de los vecinos de su municipio donde supuestamente se habían reportado enfermos de COVID. Duque fue inmediatamente comparado en su conducta con los nazis y la persecución de los judíos, una comparación exagerada porque la acción de los nazis fue sistemática y de exterminio deliberado y no puede bajo ningún respecto ser mediatizada. Más al punto, es que la actuación de Duque se inscribe en un patrón de irrespeto por las leyes y por la persona humana que se ha hecho característico de la gestión de gobierno chavista-madurista.