No es precisamente la primera vez que Joe Biden y Benjamín Netanyahu se montan en el tiovivo que lleva 73 años dando vueltas en torno a la privilegiada relación entre Estados Unidos e Israel. Tanto Joe como Bibi son veteranos de una política que para la Casa Blanca tiene mucho más de doméstica que de internacional. Y que tradicionalmente ha primado los intereses de Israel, reservando a los ocupantes del despacho oval un margen de maniobra bastante limitado.
Para hacerse una idea, en marzo de 2010, como vicepresidente de Obama, Biden visitó Israel. Y su anfitrión Netanyahu, a modo de bienvenida en mitad de renovados esfuerzos por entablar negociaciones con los palestinos, anunció la construcción de 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén… Ver Más
