Cuando Joe Biden llamó a Vladimir Putin asesino a principios de abril, parecía que el primer encuentro entre ambos mandatarios en esta nueva era política se posponía ‹sine die›, dada la furia con la que reaccionó el Kremlin inmediatamente. Comenzaron entonces una serie de contactos directos e indirectos para tratar de salvar la relación y concertar este cara a cara en el que se pondrá a prueba la determinación de Biden de plantarle cara a Moscú, después de que tanto él como candidato, como el resto de los demócratas haya denunciado tantas y tantas injerencias electorales y políticas en el curso de los pasados años, especialmente durante el ascenso de Donald Trump.
Tras muchos encuentros y llamadas entre funcionarios, de primer… Ver Más
