Con la adrenalina al máximo, empatado en el inicio de esta finalísima contra Novak Djokovic por el título en el Masters 1.000 de Roma, Rafael Nadal firmó uno de los puntazos del torneo, pero su reacción fue de enfado porque podía haber terminado en una grave lesión.
He STILL made this shot! #IBI21 pic.twitter.com/r4db9x87Zj
— Tennis TV (@TennisTV) May 16, 2021
Con 3-3, deuce y saque de Djokovic, Nadal alcanzó una dejada del serbio y le hizo un pasante maravilloso cruzado de drive. Pero en el resbalón final, el pie izquierdo se quedó enganchado en la línea de dobles, con el consiguiente tropezón y el enfado de Nadal, que se levantó como un resorte, soltando la raqueta y criticando que ya había pasado. «Nos vamos a matar», comentó mientras un operario salía rápidamente con un partillo para aplastar la cinta y evitar que volviera a levantarse.
