Zidane no se manifiesta y su silencio hace dudar al Real Madrid, que no quiere encontrarse desguarnecido ante una posible sorpresa que ya no lo será. En 2018 le pilló con el pie cambiado cuando el francés anunció que se iba. Había ganado la Champions, pero vio un conjunto desgastado, necesitado de refuerzos, y al saber que no había relevo para Cristiano, que se marchaba, decidió dejarlo.
Ahora se vislumbra una tensión similar. Ha caído en la Copa de Europa y le queda la Liga. Todo dependerá de cómo transcurran estos cuatro últimos encuentros del campeonato español. Sin embargo, tantas respuestas aparcadas para el final de curso hacen sospechar a la entidad madridista.
Desde Italia, los medios dicen que se irá y que podría recalar en la Juventus, donde jugó hasta 2001 para marcharse como futbolista al conjunto blanco. Pero también admiten que podría sustituir a Deschamps en Francia. Todo está en el aire.