La fiscalía argentina ha imputado a siete personas por la muerte de Diego Armando Maradona, a los que tomará declaración en los próximos días y a los que ha prohibido salir de Argentina.
La muerte del exfutbolista el pasado 25 de noviembre provocó un terremoto en el país y ha derivado en una investigación que ha terminado con la imputación de siete de los responsables médicos que trataban entonces al astro argentino.
Se trata de los enfermeros Ricardo Omar Almirón y Dahiana Gisela Madrid; su coordinador, Mariano Perroni; el psicólogo Carlos Ángel Díaz; la psiquiatra Agustina Cosachov; la médica, Nancy Forlini; y el neurocirujano Leopoldo Luque, que era el médico personal de Maradona.
La investigación llevada a cabo concluyó que el desempeño del equipo médico que asistía a Maradona tras su operación cerebral fue «inadecuado, deficiente y temerario» y que abandono a su suerte al exfutbolista, fallecido mientras descansaba solo en su dormitorio.
