Real Madrid, Barcelona y Juventus, los tres clubes supervivientes del proyecto inicial de crear una Superliga europea, han reaccionado de forma conjunta a la decisión de la UEFA de abrirles un expediente sancionador, lo que en la práctica supone una amenaza velada de descalificación de la Champions durante una o dos temporadas.
En un comunicado firmado y publicado a la vez por los tres, los clubes manifiestan su rechazo por la coacción de la UEFA, más cuando la Justicia ya se pronunció en contra de cualquier tipo de sanción a los clubes promotores mientras siga en marcha el proceso judicial, y aseguran que no cederán «a ningún tipo de coacción ni presión intolerable». «O modernizamos el fútbol, o asistiremos a su inevitable ruina», explican.
Además, reiteran su intención de modernizar el fútbol europeo a través de una nueva competición que sustituya a la actual Champions, para lo que ofrecen diálogo a la UEFA. «La Superliga ha sido impulsada con el propósito de mejorar la situación del fútbol europeo en un marco de máximo riesgo para los clubes». La situación, dicen, es «urgente».
En el expediente, el órgano rector del fútbol europeo ha argumentado el posible castigo a Madrid, Barça y Juventus en su intención de buscar una alternativa de competición en Europa, lo que estaría prohibido por el artículo 51 de los Estatutos de la UEFA. Ahí se establacen como prohibidas las alianzas entre clubes al margen de la UEFA, especialmente para organizar partidos.
El ente que preside Aleksander Ceferin ha tomado esta decisión en función de los informes de sus inspectores de ética y disciplina, pero aún no ha anunciado el posible castigo, aunque en el reglamento sí se habla de una posible expulsión (artículo 53).
Comunicado completo
«El F. C. Barcelona, la Juventus de Turín y el Real Madrid C. F. quieren manifestar su más absoluto rechazo por la insistente coacción que viene manteniendo UEFA hacia tres de las mayores instituciones de la historia del fútbol. Asimismo, resulta alarmante dicha actitud en flagrante incumplimiento de la decisión de los tribunales de justicia, que ya se han pronunciado claramente advirtiendo a la UEFA que se abstenga de realizar cualquier actuación contra los clubes fundadores de la Superliga mientras se tramita el procedimiento judicial.
Por tanto, la apertura de un expediente disciplinario por parte de UEFA es del todo incomprensible, y atenta directamente contra el Estado de derecho que democráticamente hemos construido los ciudadanos de la Unión Europea. Además, constituye una falta de respeto a la autoridad de los propios tribunales de justicia.
Desde el primer momento la Superliga ha sido impulsada con el propósito de mejorar la situación del fútbol europeo, siempre en diálogo permanente con UEFA y con el objetivo de seguir aumentando el interés por este deporte y ofrecer a los aficionados el mejor espectáculo posible. Todo ello, en un marco de sostenibilidad y solidaridad, especialmente en la situación económica de máximo riesgo como la que atraviesan la mayoría de los clubs europeos.
Sin embargo, en vez de estudiar la manera de modernizar el fútbol en diálogo abierto, UEFA pretende que retiremos las actuaciones judiciales que, como no puede ser de otra manera, cuestionan su monopolio del fútbol europeo. El Barça, la Juve y el Madrid, clubes centenarios, no cederán a ningún tipo de coacción ni presión intolerable y siguen mostrando su firme voluntad de debatir, desde el diálogo y el respeto, las soluciones urgentes que exige hoy el mundo del fútbol.
O modernizamos el fútbol, o asistiremos a su inevitable ruina».
