Prosigue el culebrón sobre el futuro de Ronald Koeman, aunque todo apunta a que el técnico holandés no seguirá sentado en el banquillo del Camp Nou esta próxima temporada. Así lo ha dejado entrever Joan Laporta, que ha roto su silencio tras 82 días en el cargo. El presidente ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha repasado la actualidad del club catalán y uno de los temas estrella era la continuidad de Koeman, que ha estado en la picota a pesar de haber conquistado la Copa del Rey en una temporada que se tildó de transición. La fuerte corriente en la directiva, que pedía el relevo del neerlandés, se mantiene ante la sugerencia de la dirección deportiva, que manejaba informes que avalaban su continuidad. De hecho, Mateu Alemany, director de fútbol, ya estaba trabajando con técnico sobre el futuro del equipo. La semana pasada se produjo un almuerzo informal entre Koeman, Laporta y Yuste en la que el holandés les explicó las causas de la trayectoria a lo largo de toda la temporada. Fue documentado el preparador, que les expuso todos los motivos: el equipo estaba descompensado, había posiciones que se debían reforzar, la plantilla estaba envejecida y solo le habían fichado a Sergiño Dest de todos los jugadores que había solicitado. Se emplazaron para la siguiente semana.
Este pasado lunes volvieron a verse las caras en un fugaz encuentro en las oficinas del club. Koeman acudió acompañado por su agente Rob Jansen y la reunión solo duró media hora. En la misma, Laporta le confirmó que le estaban buscando sustituto y le pidió un par de semanas para poder llegar a un acuerdo con su sustituto, extremo que el presidente no ha desmentido. No obstante, las pocas alternativas que presenta el mercado podía provocar su continuidad. Hansi Flick se había comprometido con la selección alemana, Julian Nagelsman entrenara al Bayern, Klopp no piensa moverse del Liverpool, Guardiola es un sueño imposible que ya ha manifestado en más de una ocasión que no pensaba regresar al club azulgrana como entrenador y Xavi se contempla como una apuesta de futuro por su inexperiencia en un banquillo de la exigencia del del Barça.
«No hay temporadas de transición. Hemos respetado la temporada en la que hemos llegado y tal como le dijimos al entrenador valoraríamos los resultados. Tenemos un máximo respeto a Ronald Koeman y admiración tras haber ganado la Copa de Europa que ganó en 1992. Nos hemos emplazado la próxima semana para ver qué hacemos», explicó Laporta, que fue muy claro: «Bajo mi mandato, perder tendrá consecuencias. Y eso queiere decir que se tendrá que mejorar la plantilla. No puede ser que se pierda y no pase nada. La próxima semana anunciaremos nuevas incorporaciones», advirtió tras confirmar que «estamos liquidando el modelo anterior y vistiendo el nuestro».
Según ha podido saber este diario, Koeman está muy decepcionado por el trato que el club le ha dispensado, algo que ya denunció durante sus últimas ruedas de prensa, en las que comentó el poco respaldo que estaba teniendo por parte de la entidad. Uno de los frenos con los que se está encoentrando el Barcelona es la obligación a afrontar la indemnización del entrenador, que rondará los trece millones de euros. Koeman hizo una apuesta arriesgada dejando el banquillo de la selección holandesa para recalar en el Camp Nou y, al margen de su sueldo (en torno a los 7,5 millones de euros) incluyó una indemnización si le echaban antes de los dos años en torno a los cinco millones de euros. «Es un entrenador que no hemos puesto nosotros pero queremos hablar con él para saber que comparte nuestro proyecto. Estamos en conversaciones y el primero que sabrá nuestra ecisión será él. Debe estar tranquilo porque tiene contrato», aclaró el dirigente, que desveló que Koeman tuvo que acudir ayer al hospital por un susto sin consecuencias derivado de su afección coronaria. Y de hecho, sorprendió: «No le descartéis, estamos acercando posturas pero hay que tomernos un tiemo de reflexión».
