Protasévich tuvo simplemente mala suerte

El periodista bielorruso, Román Protasévich, para cuya detención el dictador Aléxander Lukashenko, urdió la patraña de que el avión en el que viajaba estaba lleno de explosivos y hasta empleó un avión de combate para obligarle a aterrizar en el aeropuerto de Minsk, jugó un papel crucial, no sólo en la cobertura de las protestas contra Lukashenko, sino también en la organización de la movilizaciones.

Sin embargo, no es el único opositor bielorruso exiliado que ha estado causando dolores de cabeza a las autoridades de Minsk. Como él, exiliado también en Polonia, está Pável Latushko, la líder del movimiento Svetlana Tijanóvskaya, refugiada en Lituania, o Valerí Tsepkalo, que vive actualmente en Letonia y desde ahí lleva a cabo su actividad… Ver Más

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Author: Pablo Perez