Bennett refuerza la seguridad ante las amenazas de Hamás por la marcha ultranacionalista

Veinticinco minutos, ese es el tiempo que dedicó Benjamín Netanyahu a hacer la transferencia de poder a Naftali Bennett en la oficina del primer ministro. Netanyahu evitó la ceremonia oficial, cerró la puerta a las cámaras durante el encuentro y nada más concluir declaró ante los medios que el gobierno del cambio que le aparta del poder está fundamentado «en el fraude, el odio y la búsqueda de poder», y ha apostado por dificultar sus tareas y «lograr la redención del pueblo y el Estado de Israel».

Una despedida agria, marcada por el ansia de revancha ante un Bennett que en sus primeras horas como jefe de gobierno tiene que hacer frente a la «marcha de las banderas» que los… Ver Más

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez