«La silla del profesor estaba más cerca de la mía que lo usual, sus manos se posaron en mi cuello», relata una estudiante de oboe que se identifica como Lisa sobre los abusos que dice haber sufrido desde los doce años, mientras era alumna de
El Sistema
. «‘Estás muy tensa, así no puedes tocar’, dijo mientras me masajeaba con sus manos –continúa la narración en un blog–. ‘El cuello es una zona muy delicada, nunca dejes que cualquiera lo toque’, comentó a pesar de que él lo estaba haciendo. Mi respiración se hizo más rápida y estrecha. Estaba petrificada, sentía que no me podía mover. Sus manos bajaron por mi espalda casi hasta mis glúteos. La clase siguió».
Más adelante, con… Ver Más
