De la hambruna de Mao a superpotencia totalitaria

En el 374 de la calle Huangpi Nanlu de Shanghái se levanta la casa tradicional con puerta de piedra (’shikumen’) donde, hace ahora un siglo, se fundó el Partido Comunista de China. Recién reformada, ante su fachada de ladrillo gris hace cola una legión de visitantes que, soportando el sofocante calor, se entretienen tomándose selfis con el puño en alto. En julio de 1921, trece revolucionarios chinos, más uno ruso y otro holandés, empezaron a fundar aquí el Partido Comunista, pero tuvieron que salir por piernas cuando llegó la Policía. Para evitar más visitas inoportunas, terminaron aquel primer congreso a bordo de una barca turística en un lago de la vecina Jiaxing. Aunque dicha reunión se celebró el 23 de… Ver Más

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez