Mientras media Europa contenía la respiración esperando que el futbolista danés Christian Eriksen se recuperara de su súbito desplome, ese mismo sábado, a kilómetros de distancia, en el campo de As Eiroas (Carballo, La Coruña), se palpaba la misma tensión, el mismo silencio dramático. El futbolista de 14 años Diego Toimil, de la Escola de Fútbol Lalín, perdía el conocimiento y se desplomaba tras chocar con un jugador durante un partido contra el Bergantiños. Afortunadamente, en las gradas estaba Susana López, ginecóloga de profesión y madre de un compañero, que no dudó en saltar al campo para socorrer al joven adolescente. Gracias, en parte, a su rápida actuación, Diego salió consciente del estadio, aunque fue evacuado en helicóptero al Complejo… Ver Más
