El presidente Macron no logra despegar en las grandes ciudades

La segunda vuelta de las elecciones regionales ha confirmado que Emmanuel Macron es un presidente poco o mal querido en la Francia profunda, rural, muy alejada del cosmopolitismo presidencial, mucho más próximo de las elites sociales y culturales. La República En Marcha (LREM), el partido de Macron, ha conseguido unos resultados insignificantes en todas las regiones. Cuatro años después de su elección, el presidente sigue sin tener implantación visible, tangible y creíble en la Francia regional y periférica. A diez meses de la próxima elección presidencial, todo está políticamente en el aire. Macron ha perdido una oportunidad preciosa para relanzar sus ambiciones reformistas, empantanadas.

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Author: Pablo Perez