El Trotski de Zidane

El poder, como el amor según Jardiel, es como una goma elástica que dos seres mantienen tirantes, sujetándola con los dientes; un día, uno de los que tiraban se cansa, suelta, y la goma le da al otro en las narices. Todavía no sabemos quién soltó la goma en el Madrid, pero el caso es que a Zidane le han dado con un piolet, y eso ya no es un Jardiel, sino un Trotski.

Para el pipero común, que cree que el mundo comienza y termina en los caracoleos de Isco, diremos que, en su día, el revolucionario Trotski fue arrestado en Madrid… ¡por cuatrero!, con grandes protestas por su parte de que él no había montado a caballo en su… Ver Más

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Author: Pablo Perez