Garzón rectifica y defiende ahora una rebaja del IVA de la electricidad del 21% al 10%

Tras meses de presión por parte de grupos políticos y asociaciones de consumidores, el Gobierno estudia ahora una próxima rebaja del elevado IVA que grava la electricidad en España. El ministro de Consumo, Alberto Garzón, mencionó hoy la posibilidad de acometer una próxima rebaja de este impuesto directo ante el encarecimiento del precio de la energía. «Estoy hablando de una reducción posible e hipotética del IVA del 21% al 10% y de una revisión del conjunto de la fiscalidad a la baja. Estoy hablando, en definitiva, de una acción extraordinaria del Gobierno para atajar de forma importante la subida del precio de la luz en la medida de los posible mientras van entrando en vigor las medidas estructurales que estamos tratando de hacer a la mayor celeridad pero que implican siempre un tiempo para que entren en funcionamiento», avanzó Garzón en la Comisión de Sanidad y Consumo del Senado donde ha repasado su gestión al frente de su departamento.

«Tenemos que ser conscientes de que en nuestro entorno hay países con una menor fiscalidad», reconoció el titular de Consumo, quien llegó a decir que el Gobierno «no puede escurrir el bulto». En este sentido, Garzón avisó de que el precio de la energía va a seguir subiendo en los próximos meses, de que existen motivos para la alarma y de que nos esperan «meses complicados» que justifican una revisión a la baja de los impuestos que soporta el recibo de la luz y el consumidor en última instancia. Al mismo tiempo, el ministro de Consumo insistió en la necesidad de crear una empresa pública de energía «como instrumento útil de transparencia y claridad» en aras de contribuir a la rebaja del recibo de la luz «para las familias trabajadoras».

Asimismo, el también coordinador de Izquierda Unida adelantó que el mecanismo para regular los denominados ‘beneficios caídos del cielo’ de las empresas energéticas se hará con la fórmula del decreto ley para que salga adelante con mayor rapidez y sin esperar a los trámites que implicarían una aprobación mediante un anteproyecto. Por otro lado y tal como está incluido en el acuerdo de coalición, Garzón apostó por una reforma del bono social eléctrico con el fin de que «proteja a los más vulnerables» y argumentó que es «un instrumento que tiene que ser mejorado».

Suspensión de tributos

Pese a la justificación de hoy sobre una próxima revisión fiscal, hace solo un mes el titular de Consumo se posicionó en contra de una rebaja del IVA como solución para abaratar el precio de la luz y consideró que cuando «hay un oligopolio», como en su opinión ocurre en el mercado eléctrico, una bajada de los impuestos redundaría de forma directa en los beneficios de las empresas eléctricas. Hasta el momento, varios ministros del Ejecutivo de coalición se habían mostrado contrarios a rebajar este impuesto indirecto al argumentar que España no tiene competencia para ejecutar la bajada. Sin embargo, fuentes de la Comisión Europea han confirmado en varias ocasiones que los estados miembros sí tienen margen para bajar el IVA en algunos sectores como el de la electricidad o el del gas natural.

Las declaraciones de hoy de Garzón tienen lugar solo un día después de que la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, asegurara que el Gobierno no descarta aprobar «medidas fiscales provisionales» para reducir el coste de la electricidad hasta que se aborde en profundidad la reforma de la fiscalidad energética.

Un IVA de los más altos de Europa
El impuesto indirecto que soporta el recibo de la luz en España está fijado en un 21%, uno de los más altos de la Unión Europea en comparación con otros países vecinos. Así, el IVA de la electricidad es más bajo en países como Portugal (que lo recortó del 23% al 6%), Grecia (6%), Reino Unido (5%) Italia (10%), Irlanda (13,5%), Luxemburgo (8%) o Francia (5,5%), según datos oficiales de la Comisión Europea.

Desde la organización de consumidores OCU calculan que rebajar el tipo de esta tasa en el 10% supondría una rebaja en la factura de 67 euros anuales, unos 5,6 euros mensuales. La OCU solicita que se aplique un IVA reducido a la electricidad por estar considerado un suministro de primera necesidad, tal y como ocurre con otros servicios básicos como el de transporte o el agua. «No es razonable que un servicio esencial que necesita un mecanismo adicional de protección, como el bono social y térmico, tenga un elevado impuesto», remarcan desde la organización de consumidores.

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Author: Pablo Perez