La extrema derecha seguirá sin gobernar ninguna región francesa, según los sondeos a pie de urna

Según las primeras estimaciones, la segunda vuelta de las elecciones regionales ha confirmado que la derecha tradicional de Los Republicanos (LR) es la primera fuerza política nacional, con el 38 % de los votos nacionales, seguida de las coaliciones de izquierda (PS, PCF, ecologistas, extrema izquierda) y la extrema derecha de Agrupación Nacional (AN), el partido de Marine Le Pen, con un 20,5 % de votos nacionales. El partido de Emmanuel Macron sufre una derrota muy severa.

Según las primeras estimaciones oficiosas de la primera cadena de tv nacional, privada, TF1, y la primera cadena tv de información permanente, BFMTV, privada, LR es el único partido que tiene implantación nacional sólida. Con el 38 % de los votos nacionales, según las primeras estimaciones, la derecha tradicional, heredera de Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, se confirma como posible alternativa a la presidencial, el gobierno y la mayoría parlamentaria de Emmanuel Macron, a diez meses de las próximas elecciones presidenciales.

Presentándose en coalición, la ‘unión de la izquierda’, PS, PCF, Europa Ecología los Verdes, extrema izquierda, consiguen ganar el segundo puesto en los votos nacionales. Pero esa unión es muy equívoca: permitirá conservar las cinco regiones metropolitanas gobernadas por las izquierdas, pero es una fuerza heteróclica e inestable a escala nacional. PS, PCF y los ecologistas, en solitario, tienen menos votos que la extrema derecha.

Segundo partido nacional, la AN de Marine Le Pen, con un 20,5 % de los votos, en la segunda vuelta, se consolida como fuerza política con imprevisible futuro, sin conseguir gobernar en ninguna región, sin representación parlamentaria, con unas perspectivas presidenciales menos “estimulantes” de lo previsto.

Con un 7 % de los votos nacionales, La República En Marcha (LREM), el partido de Emmanuel Macron, sufre un fracaso grave de alcance imprevisible paras las aspiraciones del presidente a su propia reelección.

La derecha y sus aliados de centro conservarán las siete regiones metropolitanas que ya gobernaban. Consolidándose como fuerza de alternancia nacional. Las izquierdas conservarán sus cinco regiones. En posición de fragmentación nacional. La extrema derecha de la familia Le Pen, por su parte, no consigue gobernar en ninguna región de Francia.

Según todos los analistas, la abstención alarmante del 65 % inquieta a todos los partidos, pero no modifica de ninguna manera el alcance político de fondo.

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Author: Pablo Perez