Por: Madrid Cienfuegos M.
Los Balcanes es una zona estratégica a nivel geopolítico debido a su posición de frontera entre Asia menor y Europa central y occidental. Es donde se encuentra el centro financiero y económico del continente (y uno de los más amplios y poderosos centros comerciales, militares y políticos del mundo). Hoy, la mano de Estados Unidos en los Balcanes está siendo sustituida por la de China, cuyo interés es económico, comercial y subrepticiamente de política exterior.
China le ronca a la Unión Europea en los Balcanes (una zona de influencia europea por definición desde el punto de vista geográfico e histórico). Se ha convertido en un punto medular en la estrategia de expansión de China través de la iniciativa Belt and Road en los últimos años.
La iniciativa liderada por el Presidente Xi Jinping, pretende establecer una red de vías comerciales terrestres y marítimas a través de la antigua Ruta de la Seda y de esa manera conectar a China con otros mercados potenciales, principalmente Europa. Dada su ubicación geográfica, los Balcanes es una región fundamental en el desarrollo de este ambicioso proyecto de política económica.
Al mismo tiempo, la Unión Europea, que ha desechado a Turquía como miembro del Bloque, se esforzaba por captar lo antes posible a Bosnia y Serbia y, probablemente, Albania. Sin embargo, la decisión de retrasar la próxima tanda de adhesiones a la Unión hasta 2025 ha generado un clima favorable para China debido a la desidia europea, que ya ha visto la creación del grupo 16+1, el cual fue creado por China en 2012.

Ahora bien, el Central and Eastern European Countries (CEEC + China), son 16 países de Europa Central, del Este y los Balcanes, de los cuales 11 son miembros de la Unión Europea, mientras que los otros cinco restantes, aunque no forman parte de la Unión, pertenecen a la región (Albania, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia). Con la creación de éste Grupo, China ha impactado en la política exterior de la Unión Europea, dando lugar a los cimientos de un nuevo equilibrio regional.
China ha logrado promover la cooperación económica con estos países, sobre todo en sectores como el de construcción en infraestructura, aunque pretende hacerlo también en el de energía y telecomunicaciones, entre otros. Porque desde una perspectiva económica, el país asiático observa, sobre todo en los países balcánicos, grandes oportunidades de inversión para sus empresas.
Asimismo, a mediano plazo, le permitirá a Pekín mitigar sus problemas de sobre capacidad productiva y generar empleos para los trabajadores chinos. Además, de ofrecer espacios para que el Gobierno chino invierta el exceso de capital, aunque a un grado un tanto limitado.
En cuanto al aspecto político, el interés de China consiste en lograr una mayor cooperación con estos países, generando vínculos más estrechos que al final se traduzcan en un mayor compromiso mutuo. A pesar de que Pekín no mantiene necesariamente el interés de influir ideológicamente en estos países, si requiere de apoyo político en la implementación de cuestiones cruciales de política exterior.
Cabe destacar, que China ha recalcado en diversas ocasiones la importancia de Serbia como actor central en su estrategia en la región de los Balcanes. Además, de China invertir en infraestructura, en el plano político, Serbia ayuda a contrarrestar la influencia que la Unión Europea ejerce sobre China para reconocer a Kosovo como país independiente, pues el Gobierno chino teme que un eventual reconocimiento pueda sentar precedente y ponga en duda la continuidad de la política de Una Sola China.
Tanto China como Serbia han dejado entrever el interés de considerarse aliados estratégicos, una condición que es más viable, especialmente en el aspecto económico.
Cabe destacar, que la presencia de China y el fin del monopolio de Occidente en la región, supone también, un área que pone trabas en la expansión hacia el Este y la zona eslava de Europa, aún bajo una fuerte influencia rusa. Fomentar una ruta de la seda con una alta dosis de control chino en territorio europeo es un obstáculo en su proyecto de controlar los Balcanes frente a una China que ya ha abierto una cabeza de puente de inversión en la región.
De hecho, China ha logrado la concesión del puerto de El Pireo en Grecia (uno de los puertos más importantes de Europa), van a construir el tren de alta velocidad Budapest-Belgrado, así como puentes y carreteras en todo el entramado de los estados balcánicos.
La presencia regional de China ha llamado la atención de la Unión Europea y de Rusia, principalmente. Mientras que gran parte de la región se mantiene bajo la influencia política y económica de la Unión Europea, ninguno de los llamados Balcanes Occidentales, a saber: Albania, Macedonia, Montenegro, Serbia, Bosnia y Herzegovina y Kosovo, forman parte de ésta.
En el caso de Rusia, aún mantiene fuertes vínculos con varios países de la Península, sobre todo con Serbia, Montenegro y parte de Bosnia y Herzegovina. Su presencia en los Balcanes es parte elemental de su política exterior, la cual está sustentada en su influencia económica derivada de la gran dependencia de los suministros rusos de gas natural y petróleo. Sin embargo, en cuanto a comercio exterior, Rusia está detrás de la UE, aunque sus intereses políticos en la zona, son su prioridad en política exterior, lo cual busca mantenerse como contrapeso a Occidente.
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La entrada Los Balcanes: mientras China hila, otros pelean apareció primero en CCNesnoticias.
