Coincidiendo con la publicación en los principales periódicos de Europa de un manifiesto euroescéptico firmado por el presidente del Gobierno húngaro, Viktor Orban, y en el que evoca prácticamente los mismos argumentos que enarbolaban los partidarios del Brexit, el Consejo Europeo, que empezó ayer a mediodía en Bruselas se convirtió en un ataque de prácticamente toda la UE contra Orban. Este hasta ahora guantaba mal que bien el papel de socio díscolo, pero en su último desafío ha decidido aprobar una ley sobre la relación de la sociedad con la homosexualidad que ha sido considerada como inaceptable y discriminatoria.
Por primera vez desde el Brexit, un jefe de Gobierno como el primer ministro holandés Mark Rutte, ha llegado a decir que… Ver Más
