Nadal se regala la victoria 17 sobre Gasquet

Desde que se enfrentaron en 2003 por última vez en categoría challenge, cuando Rafael Nadal se retiró por lesión, Richard Gasquet nunca ha podido con el balear. Y han sido 17 capítulos ya en el circuito ATP. Apenas le ha arrebatado cuatro sets, aunque en tierra, no lo hacía desde Montecarlo 2005. Una losa tremenda.

El último choque, y ya van quedando menos, terminó como todos los anteriores, con el de Manacor levantando los brazos tras dos horas y cuarto de batalla por 6-0, 7-5 y 6-2. Se libró en casa del 53 del mundo, pero Roland Garros, y esa Philippe Chatrier ayer nocturna y vacía por el toque de queda, ya es más Nadal que francés.

Lo hizo con altibajos, es verdad, porque se disparó en el primer set, apenas 23 minutos para un 6-0, pero cuando parecía todo listo también en el segundo parcial, bola de set con 5-2, sus errores, su paso hacia atrás en la pista y un Gasquet más suelto lo enredaron y obligaron a un esfuerzo más.

El francés, que no consiguió seguir los pasos del éxito de su rival de la niñez, tiene tenis, deslumbrante ese revés a una mano. Y conformado con ese rosco a que esta tampoco sería la primera vez para él, dejó que el juego de su muñeca, su clase de otros tiempos y la ausencia de presión por parte del público desestabilizaran al español. Si el francés celebró con una sonrisa cuando consiguió el primer juego, su rostro no se permitió ningún gesto más, pura concentración para ir levantándose de esa desventaja y empujando a Nadal cada vez más lejos. Gasquet se metió un paso más, para evitar que el efecto del español le exigiera golpear a la pelota a la altura del hombro y echarse hacia atrás en el impacto. Llegaron los botes prontos, los saques angulados, los intentos por llevarse una alegría.

Pero ya lo decía el propio Gasquet, «Nadal es un extraterrestre». Y es maestro en afrontar situaciones comprometidas de las que ha salido casi siempre indemne. Solo dos derrotas en París dan buena muestra de ello. Y cuando el partido ya discurría hacia el tie break, un pequeño acelerón del mallorquín dieron al traste con los intentos de remontada del francés. Si 23 minutos duró el primer set, 62 duró el segundo. Y ya con dos mangas a favor del español. Otra losa para el francés.

Y aunque aguantó el 53 del mundo hasta el 2-2, los 35 años que cumple en 15 días, esa losa y el desgaste que le propuso el balear, pudieron con su reserva de energías y de ideas. La derecha dejó de ser efectiva y el revés, tan potente. Acabó jugándose los peloteos a la primera que podía, pelotazos con velocidad pero no siempre acertados. Y Nadal aceptó el trato: puso la directa, ajustó de nuevo el revés, paralelo y cruzado, y también atacó más para cerrar los puntos cuanto antes mejor, pues la sesión de noche se alarga hasta la madrugada entre las exigencias de la prensa y la recuperación.

Y la tarta de cumpleaños, porque son 35 los que ha cumplido hoy el balear, feliz con esta tercera ronda que lo mantiene pegado a su objetivo de la decimocuarta Copa de Mosqueteros.

Y son 17 victorias sobre 17 posibles. Una bestialidad. Es la mayor diferencia entre los tenistas en activo, que también tienen Novak Djokovic con Gael Monfils y Roger Federer contra David Ferrer y Mikahil Youzhny.

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Author: Pablo Perez