La gran estrategia de Pedro Sánchez para mantenerse en el poder no radica tanto en su capacidad de liderar a los españoles hacia la España de 2050 como de dividirlos por la vía de moralizar la política, la economía y la sociedad. Una manera de hacer esto es plantarse ante los ciudadanos y separarlos entre los rencorosos que no quieren indultar y los que están dispuestos a hacerlo, los egoístas que velan por sus intereses y los que tienen mirada de Estado. Y aunque ahora se hable menos de ello, gracias a la serpiente de verano de la crisis de Gobierno, la nueva factura de la luz también incorpora elementos moralizadores que separan a los españoles entre los que despilfarran… Ver Más
