La sensación en Washington es que nada puede evitar el inminente desastre: Afganistán volverá a caer en manos de la guerrilla Talibán una vez culmine la retirada de las tropas estadounidenses el 11 de septiembre, si nada lo remedia. Eso, a pesar de que Estados Unidos ha sacrificado la vida de 2.452 de sus soldados en el conflicto más largo de su historia, además de los 43.000 civiles muertos de un total de 150.000. El coste para las arcas de EE.UU. de esta guerra ha sido de más de 800.000 millones de dólares, 670.000 millones de euros.
«Sabemos que están consolidando sus fuerzas alrededor de los centros de población clave»
El viernes el presidente Joe Biden habló con su homólogo afgano,… Ver Más
