En la plaza de Idiazábal, un pequeño pueblo guipuzcoano famoso por el queso, a 50 kilómetros de San Sebastián, los vecinos se sentaron frente a la pantalla gigante que colocó el ayuntamiento y festejaron a lo grande el título de Ane Mintegi del Olmo, la primera española en proclamarse, con 17 años, campeona de Wimbledon en categoría júnior.
Mintegi, de blanco inmaculado como impone la tradición, reconocible porque juega con gafas, saltaba en la hierba del All England Tennis Club, saludaba a su rival, la alemana Nastasja Schunk, y trepaba por las gradas para abrazar a su equipo, un éxito impensable porque la vasca, admite, no se llevaba demasiado bien con el verde. «Soy más de tierra», acepta en una… Ver Más
