El primer ministro británico, Boris Johsnon, ha confirmado este jueves que la mayoría de las tropas británicas han sido retiradas de Afganistán, poniendo así fin a su papel oficial en un conflicto de dos décadas, en medio de temores de que la salida de los soldados extranjeros puede conducir a una crisis caótica que desencadene una guerra civil. Todavía seguían presentes en Afganistán 750 militares, destinados a la formación del ejército afgano, además de a su apoyo.
«Todas las tropas británicas asignadas a la misión de la OTAN en Afganistán ahora están regresando a casa», dijo Johnson en un comunicado al parlamento. «Por razones obvias, no revelaré el calendario de nuestra partida, aunque puedo decirle a la cámara (parlamento) que la mayoría de nuestro personal ya se ha ido», concluyó.
Los militares, que formaban parte de un operativo de la OTAN para estabilizar la zona de manera más amplia, han estado abandonando Afganistán de forma silenciosa
tras el anuncio de EE. UU. , en el que Joe Biden decidió retirar la mayoría de las 2.500 tropas que quedaban en el país.
Las ceremonias de izado de banderas también se han celebrado de manera secreta. En la última, que tuvo lugar el 24 de junio, se entregó la bandera de la unión al embajador británico.
Un total de 150.000 efectivos británicos han servido en Afganistán desde 2001, después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos. Los militares desempeñaron un papel importante en las operaciones de combate hasta 2014. Un total de 457 soldados británicos murieron en el país.
Un papel importante hasta 2014
Desde 2014, las tropas se dedicaban a misiones de apoyo que ahora llegan a su fin, ha explicado Johnson, recordando que tras esta retirada internacional los talibanes «deben respetar los compromisos» que adoptaron en el acuerdo de paz.
«Será necesario el esfuerzo combinado de muchas naciones, incluidos los vecinos de Afganistán, para ayudar a Afganistán a construir su futuro», afirmó ante el parlamento. «Pero la amenaza que nos llevó a Afganistán en primer lugar ha disminuido en gran medida gracias al valor y el sacrificio de las fuerzas armadas británicas y de muchas otras», agregó.
«Ahora debemos perserverar junto a nuestros amigos por el mismo objetivo de un Afganistán estable, pero con diferentes herramientas en nuestras manos», subrayó.
Asimismo, Johnson, que no subestimaba los desafíos que enfrenta el país, ha dicho que el gobierno continuará brindando asistencia para el desarrollo: «Espero que nadie llegue a la falsa conclusión de que la retirada de nuestras fuerzas significa, de alguna manera, el fin del compromiso de Gran Bretaña con Afganistán. No estamos a punto de dar la espalda, ni nos hacemos ilusiones, somos conscientes de los peligros de la situación actual y lo que podría ocurrir», dijo Johnson.
EE. UU. también retiró sus tropas
La violencia ha estado arrasando Afganistán en las semanas desde que el presidente Joe Biden anunció que las tropas se retirarían incondicionalmente antes del 11 de septiembre.
La semana pasada, Estados Unidos abandonó la base aérea de Bagram, el escenario de operaciones desde hace mucho tiempo para las operaciones militares estadounidenses en el país, poniendo fin de manera efectiva a la guerra más larga de Estados Unidos. El Pentágono dice que la retirada de las fuerzas estadounidenses está completa en un 90%.
