Luego de las medidas de cierre de algunas actividades económicas que se adoptaron durante algunos meses para contener los contagios de COVID-19 el año pasado, el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de 2021 alcanzó una de las tasas más altas de aumento.
En el primer trimestre el PIB creció 4.8 por ciento, según la publicación del Banco de Guatemala (Banguat), que coloca en cifras positivas 15 de las 17 actividades económicas. Las actividades de alojamiento y comidas tuvieron una caída de 2.7 por ciento y la enseñanza se contrajo 2.4 por ciento derivado de las medidas de aforo, la caída del turismo y el retraso en el ciclo escolar como consecuencia de la pandemia.
La construcción con un crecimiento de 12.5 por ciento, lideró la recuperación en los primeros meses del año. El Banguat señala que hubo dinamismo en las obras públicas, edificios no residenciales y vivienda, esta última impulsada por el aumento de la remesas familiares.
El sector de salud; la industria manufacturera, y el comercio y reparación de vehículos tuvieron un desempeño favorable. Estas tres actividades tienen una participación conjunta de 36 por ciento en el PIB.
El resultado preliminar del PIB del primer trimestre es el más alto desde el periodo de 2017, cuando registró una variación de 4.7 por ciento. En 2020, en los primeros tres meses, el PIB tuvo un crecimiento de 1.2 por ciento, considerando que desde el 16 de marzo se decretaron las medidas sanitarias y restricciones ante la pandemia.
Durante el segundo y tercer trimestre la actividad económica se desplomó 8.9 y 1.4 por ciento, respectivamente. Para cerrar el cuarto trimestre con un alza de tres por ciento.
El Banguat tiene previsto revisar las estimaciones macroeconómicas, que hasta ahora prevén un rango de crecimiento entre tres y cinco por ciento, con un escenario medio de cuatro por ciento.
Ayer la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) presentó sus proyecciones para la región en las que coloca una tasa de crecimiento de 4.6 por ciento para Guatemala.
IMAE positivo
El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) se mantiene en niveles altos. En la estimación de mayo tuvo una variación de 15.7 por ciento con respecto al -10.1 por ciento del mismo mes de 2020.
Se está comparando un momento en el que la economía estaba cerrada el año pasado con la actual situación en la que ya no se tienen restricciones, explicó Erick Coyoy, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar. “No hay crecimiento, ni reactivación de la economía”, agregó.
El economista ve difícil que se logre la tasa de crecimiento que anticipa la CEPAL. La baja productividad y el nivel de informalidad laboral, son los principales obstáculos para que mejore el desempeño económico del país, comentó.
Con el cambio del Ministro de Comunicaciones que se dio la semana pasada, tampoco se espera que haya una mejora en la capacidad de ejecución de esa cartera o que se impulse un plan de reactivación. Es un cambio para dar continuidad a lo que se tenía y seguir con la misma opacidad, dijo Coyoy.
6.6% creció en el primer trimestre el comercio y la reparación de vehículos. La industria manufacturera creció 6.4 por ciento.