Todavía es un proyecto en ciernes, pero va camino de convertirse en realidad. Es solo cuestión de tiempo, y no mucho, que el dinero físico conviva con una versión digital que tendrá su mismo valor y cuya emisión correrá igualmente a cargo de los bancos centrales. Y es que si el modo en que trabajamos, compramos e incluso nos relacionamos ha cambiado a toda velocidad, ¿por qué la forma en que pagamos iba a ser diferente? Es posible que en alguna ocasión haya oído hablar de las divisas digitales públicas, CBDC por sus siglas en inglés. Sonaron con fuerza en junio de 2019 a raíz de que Facebook anunciara sus intenciones de poner en marcha su propia criptomoneda, Libra (rebautizada… Ver Más
