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Edición en español Miércoles 23 de septiembre de 2026

España ya tiene la flor, encarnada en dos vascos

España tuvo primero que esperar el gol, luego recuperó el carácter y contra Suiza llegó la flor, la suerte del campeón, la del que se lo trabaja desde planos visibles e invisibles.

España, que había fallado los cinco últimos penaltis, llegaba a la tanda final contra Sommer, que había parado al infalible Ramos y a Mbappé. Y España empezó perdiendo pero se sostuvo en las paradas de Unai Simón, otro acierto de Luis Enrique, un portero con ángel, y remató la faena con la zurda mortífera y con silenciador de Oyarzabal. Qué clase. Qué futbolista. Dos jugadores vascos llevaban a semifinales a la España más vibrante que se recuerda.

La suerte ya apuntaba, la predisposición del azar. Hubo fortuna en el positivo… Ver Más

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