El caso de la adolescente Mila (17 años) se ha convertido en una primicia judicial y un espejo atroz de los nuevos conflictos ‘culturales’ de inmenso calado que han comenzado a proliferar en la nueva Francia multicultural. Mila nació en un pequeño pueblo próximo a Grenoble, en el departamento de Isère, región Auvernia-Ródano-Alpes, en el seno de una familia de clase media, con vocación de actriz, que comenzó a recibir millares de mensajes de odio, a través de las redes sociales, a primeros de enero del 2020, tras difundir un primer vídeo que muchos musulmanes franceses consideraron «insultante».
Mila se vio forzada a prohibir la difusión de su nombre completo. Sus padres tuvieron que cambiarla de escuela en varias ocasiones. Una… Ver Más
