Para Moscú, la caída del presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich bajo la presión de la revuelta del ‘Maidán’, en febrero de 2014, fue el resultado de un ‘golpe de Estado’ orquestado por ‘Pravi Séktor’, la ultraderecha ucraniana, a quienes, junto con los simpatizantes del líder histórico del nacionalismo ucraniano, Stepán Bandera, calificó de «nazis» por los vínculos de éste último con el régimen hitleriano.
De manera que la anexión de Crimea, en marzo de 2014, y la guerra que estalló un mes después en el este de Ucrania, en el Kremlin se contemplan como «consecuencias lógicas» de aquella presunta asonada de inspiración supuestamente fascista. Y eso que ‘Pravi Séktor’ obtuvo tres escaños en las elecciones legislativas celebradas en octubre de… Ver Más
