Los servicios de emergencia rusos han localizado el lugar donde un avión An-26 perdido poco antes se ha estrellado en el mar en una zona cercana a la península de Kamchatka, según ha informado la agencia de noticias RIA este martes. El aparato, con 28 personas a bordo, había desaparecido poco antes mientras se preparaba para aterrizar en el lejano oriente de Rusia. Varios barcos se dirigen al lugar del accidente, según los servicios de emergencia. El avión iba rumbo al pueblo de Palana, cerca de la costa del mar de Ojotsk, en el océano Pacífico.
El dispositivo, un Antonov An-26 de diseño soviético, conectaba la capital regional de Petropavlovsk-Kamchatsky con la pequeña ciudad de Palana, a 700 kilómetros, cuando perdió la comunicación, dijo a la Agencia France Presse (Afp) una portavoz de la oficina a la fiscal regional de transporte, Valentina Glazova. Según ella, el avión transportaba a 23 pasajeros y seis tripulantes. Las agencias de noticias rusas, citando a funcionarios locales, afirman sin embargo que el avión transportaba a 28 personas, incluidos seis miembros de la tripulación, con uno o dos niños a bordo. Las autoridades están investigando si la desaparición del avión fue el resultado de violaciones de las reglas de seguridad o de malas condiciones climáticas, según Russia Today. La Agencia Federal de Transporte Aéreo le dijo al diario de Moscú RBK que se reportaron densas nubes y niebla alrededor del área.
Rusia, que era conocida por sus accidentes de aviación, ha mejorado la seguridad en el tráfico aéreo desde los años 2000, cuando las principales compañías del país abandonaron sus vetustos aparatos
soviéticos por otros más modernos. Pero aún hay falta de mantenimiento y normas laxas de seguridad, por lo que el país registró varios accidentes aéreos mortales en años recientes.
El último ocurrió en mayo de 2019 cuando un Sukhoi Superjet de la aerolínea rusa Aeroflot se accidentó al aterrizar y se incendió en la pista de un aeropuerto de Moscú, dejando 41 muertos. En febrero de 2018, un Antonov An-148 de Saratov Airlines se estrelló poco después del despegue cerca de Moscú, matando a las 71 personas que iban a bordo. Una investigación determinó que la causa del accidente fue un error humano.
