Paula Badosa, que disputaba su partido de cuartos de final en el torneo olímpico se ha retirado de la competición, al parecer por un golpe de calor. El encuentro se encontraba en el descanso tras el primer set, en el que la checa Marketa Vondrousova se había impuesto por 6-3. Badosa se encontró indispuesta, reclamó la atención de las asistencias y finalmente decidió abandonar el torneo. Dejó la pista en silla de ruedas, protegiéndose del sol con una toalla. Hace una mañana tórrida hoy en Tokio, con 33 grados de temperatura y un enervante ambiente de bochorno; unas condiciones muy difíciles para practicar deporte al aire libre.
El primer set había comenzado igualado, aunque en los puntos finales se notó como Badosa iba desfalleciendo mientras que su rival seguía practicando un tenis preciso y rápido. El punto decisivo de la primera manga fue cuando la catalana estuvo a punto de hacer un ‘break’ con el 3-4 en contra, pero la checa se resistió con dureza a perder su servicio. A partir de ahí se vio a una Badosa más frágil, a la que le costaba llegar a las bolas más agudas que servía su oponente.
Esa primera manga duró 38 minutos. Badosa se sentó en su rincón y pidió la ayuda de las asistencias, sin que se hubiera apreciado durante el encuentro ningún otro problema físico. De esta manera, dice adiós a las medallas en un torneo al que había llegado en un estado extraordinario de forma. Si se recupera, tiene pendiente dentro de unas horas disputar un partido de dobles mixto junto con Pablo Carreño frente a la pareja polaca formada por Lukasz Kubot e Iga Swiatek.
Las esperanzas en el cuadro femenino quedan ahora depositas en Garbiñe Muguruza, que en unos instantes comienza su partido contra la kazaja Rybakina.