De su nevera sacó Luis Enrique la idea del falso ‘9’. Sin alterar el 4-3-3 llevarlo al límite para crear una cierta superioridad en el mediocampo. Olmo, como nueve que se iba del ‘agarrao’ de Chiellini y Bonucci, compensó con creces el 3+1 italiano, que a sus tres medios suma la posición interiorizada (y realmente puñetera) de Insigne. En esto no había solo una medida de Luis Enrique para poder tener y tener bien la pelota (la gran cuenta pendiente que le quedaba, el regreso triunfante de la posesión), había además una cita. España se citaba a sí misma, pues en su última gran victoria ante Italia, en 2017, Lopetegui jugó con falso ‘9’.
Olmo estuvo estelar como ‘uomo in… Ver Más
