Una cosa es el pesimismo ante las opciones que se plantean para seguir luchando y otra la racionalidad que debe asistirnos para tratar de ser exitosos en nuestro desempeño. Soy de los que piensan que andar todo el tiempo negándonos las posibilidades de salir de esta tragedia, sólo conduce a estar más hundidos en este abismo en el que nos mete la tiranía que Maduro se empeña en prolongar. Por eso no dejamos de estar dispuestos a cumplir cualquier tarea, por más simple que sea, en cualquiera de los ámbitos en dónde el destino nos ha colocado, dentro y fuera de Venezuela.