Una suboficial de la Policía Nacional se convirtió en la heroína de un menor de 16 años al auxiliarlo cuando lloraba pidiendo ayuda y luego capturando al ciudadano venezolano que lo había secuestrado en Piura y traído a Lima como parte del trayecto que tenían que hacer a Bolivia. A la víctima, presumiblemente junto a cuatro jóvenes más, la iban a extraer sus órganos.
