Pocos dudan que el descontento y el desencanto con Maduro y su gobierno constituya una mayoría aplastante que ronda o supera el 80% según sondeos de opinión recientes, en esos mismos estudios los principales dirigentes políticos opositores casi alcanzan el porcentaje negativo de Maduro y los partidos que están por los suelos. El país está enviando un mensaje que no ha sido atendido, un mensaje sin destino por ahora.