Hace casi cincuenta años, el 15 de agosto de 1971, la administración americana del presidente Richard Nixon (1913-94) abolió la posibilidad de canjear el oro del dólar americano. Mediante esta decisión unilateral, las principales monedas del mundo se convirtieron en dinero irredimible: dinero que ya no está respaldado por el oro físico. Este golpe sorpresa puso fin al sistema de Bretton Woods, que había sido adoptado en 1944.