Después de tantos y complicados forcejeos, intentos frustrados y encuentros discretos, se suscribió en México, bajo el impulso y patrocinio de los actores más importantes de la Comunidad internacional, un Memorándum de Entendimiento, entre los representantes de la oposición democrática y los de la tiranía chavista, todo con el propósito de abrir un proceso de diálogo y negociación integral, que conduciría a un acuerdo que fije reglas para la convivencia política y apunte a la solución de graves problemas políticos y económicos reunidos en una agenda amplia, que exigen urgente solución.