Hemos hablado de los unos, de los otros y de los radicales, para hacer referencia al dilema discutido en política para el “cese de la usurpación”, sin embargo, persiste una clase de derrotados políticos, que no podemos incluir en las categorías mencionadas, y a quienes queremos llamar “los tercos de la guerra”, que sin intenciones clasistas, son parte de los tercos opositores, que no aceptan su derrota o equívoco político y siguen insistiendo en no aceptar ninguna forma de paz, sino la fuerza. Es obvio, que son los más peligros radicales.