Ironías de la historia, la emigración canaria tuvo como destino dos países que periódicamente generan polémicas políticas: Venezuela y Cuba. Como canario que soy, mi árbol genealógico está lleno de emigrantes que marcharon a ambos países, viviendo alguno toda clase de peripecias en los tiempos de la emigración clandestina. Algunos se establecieron definitivamente en ambos países y vivieron allí toda su vida. Otros, se marcharon ante la deriva económica o política, volviendo a España, bien ellos o sus descendiente. Incluso hay alguna historia familiar de quienes emigraron de Canarias a Cuba y de Cuba a Venezuela para finalmente regresar a Canarias.