Los anuncios realizados desde México referidos al inicio del diálogo entre el régimen militarista revolucionario y una representación de las organizaciones demócratas venezolanas, verifican la presión de la política internacional sobre una ecuación política perversa, responsabilidad de Nicolás Maduro y su régimen, no obstante el resquebrajamiento militar que crece en el cuerpo armado al servicio de la revolución militarista. El gobierno revolucionario militarista destrozó en 20 años a un país decente y valiente, responsables y culpables por la militarización del sistema político, la violencia y corrupción en Venezuela, además de la diáspora expresión dolorosa e indignante de casi 6 millones de venezolanos