Nuestros futbolísticos olímpicos son, a semejanza de los de la absoluta, muy buenos. Poseen una técnica envidiable, nadie desentona, se entregan…. cualquier club desearía fichar a más de uno. Sin embargo, están siempre al borde del abismo incluso contra rivales que son inferiores. Esos inferiores te ponen en apuros. El encuentro contra Costa de Marfil es un buen ejemplo. Aunque tenían garra era obvio que éramos superiores. No obstante, tuvo que acudir en su onomástica Ignacio de Loyola en auxilio de sus paisanos, era el día en que el santo guipuzcoano defendía Pamplona para Carlos V, para que España despertara en el minuto 90 cuando estábamos sorprendentemente eliminados. El santo tenía que dar otra oportunidad a Oyarzabal. Ahí ganamos.
El… Ver Más