En el municipio Libertador, y seguramente en el resto de los municipios carabobeños, los cuerpos policiales no gozan de una buena imagen pública, al contrario, la policía es percibida como corrupta e ineficaz. Quizá alguna alma sensible, como las que abundan ahora en las redes que todo les ofende, dirán que mis palabras son injustas y que le falto el respeto a los policías honestos que aún existen, pues bien, esos policías honestos también saben que la gente los mete en un mismo saco cuando son víctimas de un matraquero que le pide “algo pa’ los frescos”. La víctima no dirá “un corrupto me quitó 10 dólares en una alcabala”, si le ven una identificación, un uniforme y un arma reglamentaria dirán que fue un policía.