Bajo condiciones intencionalmente favorables del régimen, emergen en Caracas bodegones de lujo, pretendidas imitaciones de Fauchon de París, Fortnum & Mason de Londres, Eataly de Nueva York, así como restaurantes y tiendas de alta pompa y precio. Inevitablemente, estos establecimientos deslumbran por su contraste con las socializadas miserias y carencias de las grandes mayorías, la inseguridad alimentaria de adultos y niños, y el epidémico desastre sanitario.