Robert Gilles: Kabul, la encrucijada de Occidente

La ligereza de las redes sociales convierte en expertos de opinión internacional a millones de personas en el mundo entero. Cada tendencia establecida en Twitter o en cualquier otro medio tras el desarrollo de una noticia importante hace que se caiga en la tentación de creer que tenemos la verdad en nuestras manos, lo que nos da una patente para descargar odios contra todo aquel que opine diferente, incluyendo a los gobernantes que son las primeras víctimas de este conflicto mediático pues, hoy por hoy, nos asumimos como ciudadanos universales y por tanto el derecho a repudiar cualquier gobernante es inherente. Esto sucede ahora con la caída de Afganistán en manos de los talibanes.

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Author: Pablo Perez