1- El secretario general de la OEA es un político de calidad difícil de conseguir en estos tiempos. Hay muchos modos de evaluarlo. Desde los aspectos que se refieren a su personalidad o carácter hasta el de sus posiciones políticas más firmes y constantes. Hay quienes estiman que dado su talante se comprometió con posiciones radicales en relación con la crisis venezolana y, en general, con algunas de las posiciones más tajantes. Es decir, sería una especie de retorcimiento de una personalidad pública, aferrada a sus más intensas neurosis.