Desde los tiempos de la lucha por la independencia de Venezuela, diferentes legiones de extranjeros se hicieron presentes en lo que posteriormente seria el territorio de la Gran Colombina y seguidamente el de la república de Venezuela. El colorido variopinto de los estandartes de las fuerzas republicanas contaba con los contrastes que imponían las banderas de otros países y los acentos e idiomas peculiares de esos emprendedores de otras latitudes. Fue así como en los campos de batalla derramaron su sangre hombres y mujeres que vinieron de Inglaterra, destacando la delegación de Escocia, entremezclada con haitianos y norteamericanos, insignias del nuevo mundo.