Ese parece ser el grito de guerra del fiscal de facto, Tarek William Saab, con el que llama a los más de 5 millones de venezolanos que integran, hasta el día de hoy, la diáspora que se está convirtiendo en una de las migraciones más grandes de la actualidad. “Regresen a Venezuela”, exclama el funcionario de Maduro, mientras justifica esa invitación con el argumento de que “en Venezuela hay un crecimiento económico que está repuntando, bastante llamativo”. Viendo como el régimen vuelve a afeitar los ceros de la moneda nacional, esa invitación está plagada de cinismo puro. El salario sigue siendo el más bajo del mundo y de hecho funciona una economía dolarizada, en medio de una hiperinflación que no deja de crecer.