Es una divertida película con el actor que más muecas debe haber hecho en toda su carrera; me refiero a Jim Carrie. La película cuenta la historia de un abogado que se ha vuelto un mentiroso patológico y que, por deseos de su hijo, se ve obligado a decir la verdad de forma cruda durante un día entero. Y este es nuestro tema: “vamos a contar mentiras tra-la-lá”.