El cambio de formato de la Copa del Rey Mapfre tiene que llegar ya. El actual está obsoleto y carece de interés, deportivo y comercial. Es una regata sosa y sin ningún argumento que haga que perdure durante algunos años más.
Las mentes pensantes están cansadas y necesitan un descanso. Tras ocho años de retroceso de la competición se me antoja que un equipo nuevo, con ideas frescas y, sobre todo, que no se mire tanto el ombligo, sería muy bueno para lo que antaño fue la mejor regata del Mediterráneo, la regata a la que todos querían asistir y la que todos querían ganar.
Solo tenía un ganador, como mucho, dos repartidos en dos divisiones. Había ambición por poder subir al… Ver Más