El músculo cardíaco (miocito) puede sufrir de dos maneras directa e indirectamente. “Directa, por el ingreso del virus a ésta célula con activación de la respuesta inflamatoria que lleva un deterioro en su función de contracción y bombeo con falla cardíaca; e Indirecta, por afección de las células que recubren por dentro los vasos sanguíneos llamadas endotelio”, explicó Carolina Chacón (Gettyimages)